Moldavia en 5 lugares únicos

10 Ago Moldavia en 5 lugares únicos

chisinau-travelgenioOlvidada por el turismo mayoritario al igual que su vecina Rumanía, Moldavia ha tenido un pasado tan truculento como fascinante. Quizás sea por este motivo por el que queremos hacernos eco de algunos de los rasgos de interés de su capital para el turista. Si quieres conocer a fondo esta ciudad y sus alrededores, has llegado al lugar indicado ya que queremos contártelo todo. Enjoy!

Chisináu, un paseo por la capital de Moldavia

Cuando llegues a la capital de Moldavia entenderás por qué no se consideran rumanos a pesar del idioma. La personalidad moldava es completamente diferente al igual que lo son los rasgos principales de su personalidad. De personalidad más extrovertida y abierta, los habitantes de la región límite con Rusia disfrutan de los principales rincones de interés de la capital moldava.

Catedral de Natividad: La catedral metropolitana es también la principal de la urbe. Fue construida en el siglo XIX y es la catedral de la iglesia ortodoxa rusa en Moldavia por excelencia. En la Segunda Guerra Mundial, por desgracia, fue bombardeada.

Iglesia de Santa Teodora de Sihla: Otro de los lugares que te encantarán – incluso más que la catedral – es esta iglesia de gran belleza que está situada en el centro de la ciudad. La arquitectura bizantina se deja entrever en una de las construcciones más famosas de esta tendencia.

Arco del triunfo de Chisináu: Si paseas por las calles de la ciudad te encontrarás con el arco del triunfo. Se trata de una maravillosa joya que te resultará encantadora en todos los sentidos posibles.

Museo Nacional de Bellas Artes: La cultura moldava es rica en matices y, al igual que sucede con la ópera o el teatro, la escultura o la pintura tienen cabida en este orgulloso país. Como suele suceder, a menudo, con los territorios de pequeño tamaño, sus gentes están especialmente orgullosas de lo que tienen y no dudan en mostrárselo a quienes llegar para verlo.

Una visita muy especial al monte Balanesti

A pesar de que no cuenta con salida al mar – está relativamente cerca del Mar Negro pero no llega a formar parte del territorio nacional – si que se destaca el monte Balanesti que propone una actividad para toda la familia ya que con sus 430 metros se puede subir fácilmente en las colinas Cornesti en las que se encuentra. Este es, sin lugar a dudas, el punto más alto del país moldavo.

Senderismo en el río Prut

Este afluente del Danubio supone una mágica posibilidad para el viajero que está pendiente de vivir aventuras y disfrutar a lo largo de los cerca de 200 kilómetros de la cuenca que lo compone. Este río que tiene su punto de origen en los Cárpatos es un punto de partida de numerosas rutas de trekking y, como tal, te resultará de interés turístico.

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